PIA.- Cargado de una fuerte retórica iranófoba, el primer ministro del régimen israelí, Benjamin Natanyahu, brindó el martes un discurso ante el Congreso de Estados Unidos a través del cual intentó presionar al gobierno de Barack Obama para que no acuerde con Irán el desarrollo del programa nuclear con fines pacíficos de la nación persa. El líder sionista acusó a la potencia norteamericana y a sus aliados de buscar con Teherán un acuerdo nuclear tan débil que “garantizará” el camino hacia el desarrollo de armas atómicas. Por su parte, el mandatario estadounidense se encargó de defender las negociaciones con Irán que se llevan adelante en Suiza, al tiempo que decenas de legisladores demócratas boicotearon el discurso de Netanyahu.
Netanyahu habló frente a la Cámara de Representantes en el marco de numerosas protestas en repudio a su visita bajo consignas como “Finalizar toda ayuda estadounidense a Israel”, “Netanyahu es un criminal de guerra”, “No bombardear, usar la diplomacia” y “Tu no representas a los judíos ni al judaísmo”.
Durante 40 minutos el primer ministro criticó las negociaciones que llevan adelante el G 5+1 (integrado por China, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y Alemania) con Irán al asegurar que se trata de una nación presa de “un régimen genocida” cuya intención es “devorar a sus vecinos y destruir a Israel”, y aseveró que cualquier posibilidad de lograr acuerdo en materia nuclear con Washington no sería más que un producto “del autoengaño y la ingenuidad de Estados Unidos y sus aliados”.
Su discurso, 15 días antes de las elecciones israelíes, produjo un fuerte malestar en las relaciones entre ambos países. Violando los protocolos de la Casa Blanca, el premier israelí fue invitado por el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, luego de que Obama pronunciara el mes pasado su discurso sobre el Estado de la Unión, en el que reiteró su oposición a introducir nuevas sanciones a Irán y advirtió a los republicanos que ahora controlan el Congreso que vetará cualquier propuesta legislativa de sanciones que amenace los progresos logrados. Por supuesto, Obama no asistió al acto ni tampoco el secretario de Estado, John Kerry, al igual que 53 congresistas demócratas.
“Irán ha demostrado una y otra vez que no es digno de confianza”, sin importar las promesas que haga de dar acceso a sus instalaciones nucleares para la inspección internacional, afirmó Netanyahu. “El mayor peligro que enfrenta el mundo es una unión entre el islam y las armas nucleares”, agregó.
De acuerdo al premier, Irán cuenta además con “medios para enviar su arsenal nuclear a los más remotos lugares de la Tierra, incluidos todos los rincones de Estados Unidos. Por eso es que el acuerdo es malo. No bloquea el camino de Irán hacia la bomba, sino que lo pavimenta”. “Este acuerdo no será un adiós a las armas; será un adiós al control sobre las armas”, añadió.
Aumentando su cinismo, Netanyahu comparó a Irán con los nazis y con el grupo terrorista Estado Islámico (EI). “Irán no es un problema judío, de la misma forma en que el régimen nazi no fue puramente un problema judío; es una amenaza no sólo contra Israel, sino contra el mundo entero”, aseveró el premier al tiempo que añadió, “si derrotamos al Estado Islámico pero permitimos a Irán desarrollar su plan atómico, habremos ganado una batalla, pero perdido la guerra”.
El primer ministro omitió que el régimen israelí cuenta con más de 200 ojivas nucleares y, pese a las peticiones internacionales, no ha consentido adherirse al Tratado de No Proliferación (TNP) ni permite la inspección de sus instalaciones nucleares. Tampoco aludió al belicismo de dicho régimen, como el brutal ataque a la Franja de Gaza, ni al sistemático asesinato de palestinos en los territorios ocupados.
Las repercusiones
Desde la Casa Blanca el discurso fue considerado como un ataque directo contra uno de los principales objetivos del gobierno de Obama, que es neutralizar, por la vía política, la supuesta amenaza que representan las aspiraciones nucleares de Irán.
El presidente estadounidense aseguró no haber escuchado el discurso de Netanyahu, sino que leyó la transcripción, y afirmó que el líder israelí “no dijo nada nuevo” ni ofrece “alternativas viables” a los diálogos nucleares. El lunes pasado, durante una entrevista con Reuters, Obama defendió las negociaciones entre su país e Irán al afirmar que “serán más efectivas que cualquier acción militar o cualquier sanción” para controlar las aspiraciones nucleares de los iraníes.
En el mismo sentido se expresó la bancada demócrata, la cual consideró como insultante la intervención de Netanyahu ante el Congreso. “He estado al borde de las lágrimas durante todo el discurso del primer ministro, entristecida por el insulto a la inteligencia de Estados Unidos como parte del Grupo 5+1 y entristecida por la condescendencia hacia el conocimiento de la amenaza planteada por Irán y nuestro compromiso para la prevención de la proliferación nuclear”, manifestó la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
Por su parte, Irán denunció “las continuas mentiras” pronunciadas por Natanyahu. A través de un comunicado, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Marzieh Afkham, aseguró que su discurso “es un signo de debilidad y de aislamiento extremo de los radicales, incluso entre quienes apoyan a Israel”. Para la portavoz, los enemigos de Teherán “están confrontados a serios problemas con el avance de las negociaciones y la determinación de Irán a superar la crisis”.
Al respecto, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, advirtió que “propagar inquietudes no ayuda en esta etapa”, y sostuvo que las negociaciones se acercan a “un acuerdo”. Este martes, el jefe de la diplomacia iraní, Mohamad Javad Zarif, y Kerry, retomaron en Montreux, Suiza, las negociaciones para un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear de Irán, que tiene como fecha límite el 31 de marzo.http://www.noticiaspia.org/netanyhu-presiona-eeuu-ante-inminente-acuerdo-con-iran/

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