04 marzo 2016

Brasil: Policía detiene a Lula tras allanar su casa, es interrogado y queda en libertad



Por Kaos. América Latina

El procedimiento en el que participaron 200 agentes y 30 auditores de Hacienda, se llevó a cabo alrededor de las 06H00 hora local.

Lula da Silva fue dejado en libertad tras declarar por el caso Petrobras. 

En una espectacular operación, la Policía Federal de Brasil registró este viernes la casa del expresidente deBrasil Luiz Inácio Lula da Silva, en las inmediaciones de São Paulo, y se lo llevó a declarar como sospechoso de haber participado en una trama corrupta en la petrolera estatal Petrobras.

Tras tres horas de interrogatorio, Lula fue liberado y se ha dirigido hacia la sede del Partido de los Trabajadores (PT) en São Paulo. Allí prevé reunirse con la cúpula del partido en el Gobierno para tratar esta crisis, probablemente la peor del partido que lleva 14 años en el poder.

Comunicado del Secretario Ejecutivo de CLACSO sobre la detención de Lula

Ante la situación en Brasil

por Pablo Gentili

ALAI AMLATINA, 04/03/2016.- Hoy, en Brasil, se ha avanzado un paso más en el proceso de desestabilización institucional que pretende perpetrar un sector del Poder Judicial, la Policía Federal, los monopolios de prensa y las fuerzas políticas que han sido derrotadas en las últimas elecciones nacionales. Una desestabilización del orden democrático que tiene un objetivo principal: impedir que las fuerzas progresistas sigan gobernando el país y, especialmente, acabar definitivamente con el Partido de los Trabajadores y con su figura más emblemática, el ex presidente Lula.

Esto es lo que está en juego y es esto lo que explica una multiplicidad de acciones judiciales, denuncias de la prensa nunca demostradas, insultos, amenazas, ataques públicos y una persistente ofensiva parlamentaria por parte de las fuerzas más conservadoras y reaccionarias del país.

Se trata de criminalizar y de responsabilizar al PT y a su presidente de honor de actos de corrupción, usando hechos que la justicia aún investiga como si fueran parte de un plan organizado desde el propio centro neurálgico del poder; esto es, los mandatos presidenciales de Lula y Dilma Rousseff. Encontrar una conexión entre ambos mandatarios y los hechos de corrupción analizados por la Justicia es la gran obsesión y, quizás, la única carta que hoy tiene la derecha brasileña para volver al poder, destruyendo los avances democráticos de la última década.

Lo que está en juego es el futuro de Brasil como nación democrática.

Obviamente, la oposición tiene todo el derecho de aspirar al poder. Pero después de 30 años de democracia, ya debería haber aprendido que la única forma de hacerlo es por el voto popular. Pero no lo aprendió. Después de su última derrota electoral pretende volver al poder por la vía de un golpe judicial o de un impeachment, cuya fundamentación jurídica y política no es otra que la necesidad de despojar al pueblo de su mandato soberano.

Nada se ha demostrado sobre la vinculación del ex presidente Lula o de la presidenta Dilma Rousseff con cualquier hecho ilícito. Pero decenas de calumnias se han formulado contra ellos.

Como quiera que sea, los poderes golpistas saben cómo actuar. Y actúan. Si no pueden encontrarse pruebas que confirmen las denuncias, pueden crearse hechos que, ante una opinión pública pasmada y desconcertada, hagan parecer culpables a quienes no lo son. El Estado de Derecho se desmonta cuando uno de los principios que lo sustentan se desintegra ante maniobras autoritarias del Poder Judicial y el sistemático abuso de poder de una Policía que ha demostrado ser más eficiente matando jóvenes pobres inocentes que controlando las principales redes del delito que operan en el país.

Hoy por la mañana, un amplio operativo policial irrumpió en la residencia del ex Presidente Lula y lo detuvo con un mandato de “condução coercitiva“.

Un mandato de conducción coercitiva es un medio que dispone la autoridad pública para hacer que se presente ante la Justicia alguien que no ha atendido la debida intimación y cuya declaración testimonial es de fundamental importancia para una causa penal. El riesgo de fuga o la peligrosidad del sujeto, así como su desatención a las intimaciones judiciales, obligan al uso de este mecanismo coercitivo.

¿Sería razonable aplicarlo a un ex presidente de la república que siempre se ha presentado a declarar cuando le fue solicitado?

Sí, si lo que se quiere es humillarlo, destituirlo de autoridad, postrarlo, desmoralizarlo ante la opinión pública brasileña y el mundo. Hoy, los diarios y noticiarios de todo el planeta mostrarán un Lula llevado por la Policía Federal en medio de un fuerte esquema de seguridad. Lo harán, como si fuera un delincuente. No fue preso ni es culpable de nada en términos jurídicos, es verdad. Pero eso, ¿a quién le importa? Parece “preso” y “culpable”. Con eso basta, al menos, por ahora.

No debe sorprender que el hecho ocurra menos de una semana después que, en el festejo de los 36 años del Partido de los Trabajadores, el ex presidente Lula manifestó que si fuera necesario e imprescindible, será él quién asuma el desafío de presentarse como candidato de las fuerzas progresistas a la futura elección presidencial. Allí, miles de militantes le brindaron su apoyo y solidaridad ante los ataques recibidos.

La respuesta de la justicia golpista no demoró en llegar.

Hace 25 años elegí Brasil como el país en que quería vivir y criar a mis hijos. Aquí pasé casi la mitad de mi vida. Como intelectual, como militante y como brasileño por elección, me siento profundamente avergonzado e indignado. Aquí no está en juego ninguna causa por la justicia, la transparencia ni el necesario combate a la corrupción. Aquí está en juego un proyecto de país y, no tengo dudas también, un proyecto de región. El golpe judicial, policial y mediático que se lleva a cabo en Brasil no es ajeno a la situación que vive el continente y a los vientos que corren a favor de las fuerzas conservadoras y neoliberales en toda América Latina.

Intentan cambiar la historia, torciéndola a favor de sus intereses antidemocráticos. No lo lograrán.

Expreso aquí mi plena y fraterna solidaridad con el ex presidente Lula y su familia.

Lo hago convencido de mi deber como responsable de una de las mayores redes académicas del mundo. No escribo estas líneas en representación de las instituciones que componen el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) ni, mucho menos, en nombre de las personas que allí se desempeñan. Sin embargo, estoy seguro que serán muchos los que sumarán su grito de indignación ante una ofensiva que no conseguirá disminuir nuestra energía militante ni nuestro compromiso inquebrantable con las luchas por la transformación democrática de América Latina.

Pablo Gentili

CLACSO / Secretario Ejecutivo








La detención de Lula por telesur

Los funcionarios se han llevado al expresidente a la sede de la Policía Federal en Congonhas para declarar.

La Policía Federal de Brasil realizó un allanamiento la mañana de este viernes al edificio donde reside el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el operativo también implicó a Fabio Luiz Lula da Silva, hijo del exmandatario.

Las autoridades que efectuaron el allanamiento se llevaron a Lula en calidad de detenido a fin de que rinda declaraciones, no obstante, se espera que en las próximas horas sea liberado.

Lula da Silva es investigado por dos instancias judiciales, el Ministerio público de Sao Paulo y el Ministerio Federal en el marco de la investigación por el caso Petrobras, en la que lo acusan de estar involucrado

El Partido de los Trabajadores instó al pueblo a movilizarse “Todos debemos reaccionar ahora”:

#LulaPresoPolíticoNão podemos deixar barato. Precisamos todos reagir. Agora! — PT Brasil (@ptbrasil)


El procedimiento en el que participaron 200 agentes y 30 auditores de Hacienda, se llevó a cabo alrededor de las 06H00 hora local.

Lula es el gran temor de la derecha en Brasil

La corresponsal de teleSUR en Brasilia, Adriana Robreño, informó que el allanamiento se da tras haber sido enviada una solicitud al expresidente para que se presentara el pasado jueves a rendir declaraciones junto a su esposa.

La defensa de Lula da Silva se amparó en la legislación y envió un escrito debido a que legalmente no era necesario que la pareja se presentara personalmente.

EN CONTEXTO

Tras el anuncio de Lula como candidato presidencial para 2018, ha sido blanco de ataques promovidos por la derecha del país apoyados con los medios de comunicación quienes han manipulado está y otras informaciones que incluso no han sido confirmadas.

Desde que salió a la luz pública el caso de corrupción en Petrobras, la oposición brasileña pretende vincular a la presidenta Dilma Rousseff y a los miembros del PT en este caso para solicitar su destitución.

A juicio del periodista y sociólogo brasileño Laurindo Leal, la derecha de su país está jugando todas sus cartas para sacar del poder al Partido de los Trabajadores (PT), debido al anuncio que hizo el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva de volver a lanzarse como candidato en las próximas elecciones.

La oposición implementa acciones para vincular a Rousseff y a Da Silva en el caso de corrupción de Petrobras pero no han salido como lo esperaban.

Así quedó demostrado luego de que la comisión parlamentaria brasileña, encargada de la investigación de corrupción en la petrolera estatal, eximiera a ambos líderes de toda responsabilidad en el caso al no encontrar pruebas en su contra.


http://www.telesurtv.net/news/Policia-Federal-de-Brasil-allana-casa-de-Lula-Da-Silva—–20160304-0018.html

http://kaosenlared.net/brasil-policia-detiene-a-lula-tras-allanar-su-casa-es-interrogado-y-queda-en-libertad/

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