18 febrero 2018

¿Ha caído Erdogan en la trampa kurda? /Notable resistencia de los combatientes de las YPG



por Yusuf Fernández, Resumen Medio Oriente, Al Manar en castellano, 18 febrero 2018

La invasión de Afrin por parte del Ejército turco -la llamada Operación Ramo de Olivo- está lejos de ser un paseo militar y se ha convertido en una operación larga y costosa. El Ejército turco ha perdido decenas de soldados además de tanques, vehículos blindados, helicópteros, drones etc.

El sábado pasado, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reconoció que un helicóptero militar turco había sido derribado cerca de la frontera con Siria. Él dijo que el aparato estaba participando en la ofensiva contra Afrin cuando fue abatido mientras sobrevolaba la provincia turca de Hatay. El primer ministro turco, Binali Yildirim, reveló, por su parte, a los medios locales que los dos militares turcos que viajaban en el helicóptero murieron en el incidente.

Según fuentes militares turcos, otros nueve militares turcos resultaron muertos y 10 heridos en diversos incidentes ese día.

Uno de los reveses más duros sufridos por el Ejército turco fue uno en el que cinco tanques y un depósito de armas y municiones fueron destruidos y cinco soldados y varios miembros de las milicias aliadas, fundamentalmente el Ejército Sirio Libre (ESL), resultaron muertos, señaló la publicación kurda Hawar el lunes.

El lunes también las milicias kurdas de las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG) derribaron un drone Bayraktar TB2 turco que sobrevolaba la localidad de Qodeh, en el noroeste de Afrin. En los días anteriores, otros tres tanques turcos fueron destruidos con misiles antitanques suministrados por EEUU a los kurdos. Todos los tripulantes de los mismos, más de una decena en total, murieron en estos incidentes.

En realidad y pese a la toma de varias localidades y colinas, la ofensiva turca y de sus aliados ha ido mucho más lenta de lo que cabría esperar dada la disparidad de fuerzas. En tres semanas, los avances han sido pequeños y algunos lugares han cambiado varias veces de manos, sin que los turcos hayan podido asestar un golpe definitivo a las fuerzas kurdas, que continúan resistiendo. En otros territorios alejados de Afrin, como Hassakah o Raqqa, los intentos de avance de los turcos y sus aliados han sido rápidamente rechazados por las YPG.

Sorpresa turca

De hecho, el Ejército turco parece sorprendido por la resistencia de las milicias kurdas, que luchan para proteger a la población mayoritariamente kurda de Afrin, y su capacidad de infligir graves daños en las filas y en los equipos militares turcos. Los turcos quizá desconocen que los kurdos, y todo el resto del pueblo sirio, ven la ofensiva turca como una plasmación de la política neo-otomana de Erdogan y su círculo íntimo, que sueñan con la restauración de la influencia otomana en la región a través de la presencia militar y económica turca en los estados árabes vecinos.

Los medios turcos han preferido explicar los reveses sufridos culpando a EEUU y su ayuda militar a los kurdos. La televisión turca ha afirmado, por ejemplo, que los kurdos disponen de miles de misiles en Afrin. En la provincia de Hasakah, EEUU ha suministrado incluso tanques y vehículos blindados a los kurdos.

La respuesta turca ha sido enviar refuerzos, incluyendo miembros de las fuerzas especiales turcas y más militantes aliados de Ankara, además de más tanques y vehículos blindados al enclave de Afrin en un intento de aplastar de una vez por todas la resistencia kurda. En realidad, Erdogan no podría soportar políticamente una humillación como la de ser derrotado en Afrin y parece determinado a implicar más tropas en esta operación, que aparece ya como una guerra en gran escala para Turquía y un conflicto que podría tener serias consecuencias para las relaciones con EEUU, uno de los principales apoyos de las YPG. En una muestra de esta escalada, las tropas turcas bombardearon el martes 13 de febrero por primera vez con su artillería la ciudad de Afrin, incluyendo sus zonas residenciales, causando graves daños.

Por el lado kurdo, todo apunta también a una escalada. Hasta el momento, más de 1.000 kurdos, tanto civiles como milicianos, han muerto como consecuencia de los ataques turcos y esto ha despertado un sentimiento de cólera entre la población kurda siria que se ha movilizado en contra del invasor.

Esta actitud ha contagiado también a los kurdos de fuera de Siria. Según la agencia de prensa alemana Deutsche Presse Agentur, de 2.000 a 3.000 kurdos residentes en Europa han viajado a Iraq para dirigirse desde allí al norte de Siria a luchar contra los turcos. Cabe señalar que las carreteras que van desde Iraq hasta Hasakah, en el norte de Siria, están controladas por los ejércitos iraquí y sirio y éstos parecen estar permitiendo a los combatientes kurdos de Iraq y Europa viajar libremente por estas rutas para llegar a su destino. La afluencia de estos combatientes podría llevar al Ejército turco a un empantanamiento en el norte de Siria obligándolo a librar una larga y costosa guerra de guerrillas.



© Sputnik/ Mikhail Alaeddin
Tropas sirias combinan con milicias kurdas la defensa en Afrín





BEIRUT (Sputnik) — Los separatistas kurdos no se oponen a la participación de las tropas gubernamentales en la defensa del cantón de Afrín en el que desde el 20 de enero las fuerzas armadas turcas llevan a cabo una operación militar, declaró a Sputnik el portavoz del partido kurdo Consejo Democrático Sirio, Reizan Hedu.


El 15 de febrero la cadena televisiva Al Mayadeen informó que las autoridades sirias y las fuerzas kurdas de autodefensa acordaron la entrada del Ejército sirio en Afrín a la frontera con Turquía.

“Para nosotros, como fuerzas de combate, cada sirio que desee repeler con nosotros los ataques del Ejército turco de ocupación y sus grupos terroristas radicales, no necesita consentimiento, ni autorización, ni tampoco invitación”, dijo Hedu al señalar que las fuerzas kurdas de autodefensa llevan 27 días defendiendo la soberanía de Siria, sus fronteras y su territorio.


Según el político, Turquía no combate contra un partido o formación en concreto sino que amenaza a todo el país.El 20 de enero, Ankara y sus aliados del opositor Ejército Libre Sirio lanzaron en el cantón de Afrín la Operación Rama de Olivo contra grupos yihadistas y las YPG (Unidades de Protección Popular), brazo armado del partido kurdo-sirio PYD (Partido de Unión Democrática).

Para Turquía, las YPG son una extensión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), prohibido en el país por considerarse una organización terrorista.

Turquía, cada vez más empantanada en Afrín: ¿qué le espera a Ankara?



Tras un mes de combates, la Operación Rama de Olivo lanzada por Turquía empieza a verse atascada en Afrín, según informa la agencia rusa EurAsia Daily.


La Operación Rama de Olivo, lanzada hace casi un mes, avanza muy lentamente. Durante este tiempo, 25.000 efectivos turcos apoyados por la aviación turca y el Ejército Libre Sirio (ELS) —considerado por algunos como una formación islamista— no han podido tomar ni una sola localidad de la región siria de Afrín. Parece que la operación lanzada por Turquía contra las milicias kurdas va para largo, a pesar de que las autoridades otomanas esperaban tomar Afrín de manera inmediata.

“Mientras tanto, la creciente pérdida de efectivos evidencia que la operación se desarrolla en un escenario desfavorable para Ankara”, recoge el trabajo elaborado por los corresponsales de EurAsia Daily en Oriente Medio, encabezados por Mijaíl Agadjanián.


Según los periodistas, se constata una gran diferencia entre la anterior operación turca —llamada Escudo del Éufrates— lanzada por Turquía contra Daesh —grupo terrorista proscrito en Rusia y muchos países— y esta segunda intervención en suelo sirio.De acuerdo con EurAsia Daily, a medida que las tropas turcas avancen desde la periferia al centro de Afrín, sus soldados tendrán que librar un mayor número de combates directos contra los combatientes kurdos de las Unidades de Protección Popular (YPG).

“El carácter prolongado de la operación, combinado con las crecientes pérdidas de efectivos, genera inseguridad entre los comandantes de la Operación Rama de Olivo. Ellos participaron en Afrín en combates bastante distintos a los que tuvieron que librar durante la operación Escudo del Éufrates —que se desarrolló entre el 24 de agosto de 2016 y el 24 de febrero de 2017—”, reporta la agencia rusa.


Con aquella intervención, la “coalición turco-islamista” desalojó a los terroristas de Daesh de la ciudad siria de Al Bab seis meses después del inicio de la Operación Escudo del Éufrates. Esta localidad fue el punto más al sur al que llegaron los efectivos turcos.

“En comparación con los terroristas de Daesh, las milicias kurdas de las Unidades de Protección Popular libran combates con las tropas turcas en toda la línea del frente, agarrándose a cada kilómetro cuadrado. Además los comandantes kurdos, al igual que sus contrapartes en el Estado Mayor de Turquía, entienden que Ankara no dispondrá en esta ocasión de los seis meses de los que dispuso con el Escudo del Éufrates”, señalan los autores del artículo.
© REUTERS/ Khalil Ashawi

Durante su anterior operación nadie se oponía ni presionaba a las tropas turcas. Además, los soldados estadounidenses y las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia desplegadas en Siria brindaron apoyo a las de Turquía en las distintas etapas de la implementación del Escudo del Éufrates.Ahora, Rusia y EEUU —las dos principales fuerzas en Siria— abordan el lanzamiento de la ofensiva turca de una manera bastante negativa, aseguran los autores del informe.

“Moscú no está encantada con el deseo de Ankara de sofocar el terrorismo kurdo [según Turquía] en Afrín, por lo menos en el periodo en el que se produce una escalada en toda Siria. El acuerdo sobre el alto el fuego entre las tropas gubernamentales sirias y los grupos de la oposición moderada alcanzado a finales de 2016 —con la ayuda de Rusia, Irán y Turquía— se dirige al borde del precipicio”, informa EurAsia Daily.

Al mismo tiempo, según el medio, Washington tiene sus propios motivos para ser crítico con las acciones realizadas por su aliado en la OTAN.

“Los kurdos sirios —apoyados por el país norteamericano— no son el blanco que tiene que ser atacado. Los estadounidenses trataron de dar a entender este mensaje a las autoridades otomanas antes de que lanzaran su ofensiva en Afrín”, reporta el medio.
© REUTERS/ Osman Orsal


En lo que se refiere al frente mediático, las autoridades turcas llevan todavía menos ventaja. Los kurdos no se vieron sometidos a un bloqueo mediático sino que, al contrario, su posición es reflejada por la prensa árabe y occidental. Además, Washington pasó a difundir información sobre el carácter poco selectivo de los ataques turcos en Afrín, que causan víctimas civiles.”Actualmente las fuerzas de la Operación Rama de Olivo pudieron tomar el control del 7% del territorio del enclave kurdo [Afrín], lo que supone en total 3.885 metros cuadrados. Al mismo tiempo, después de un mes de combates, las bajas entre los efectivos turcos se aproximaron a las que Turquía sufrió durante los seis meses que duró la Operación Escudo del Éufrates”, reza el artículo.



Antes de que el presidente otomano, Recep Tayyip Erdogan, ordenara el inicio de la ofensiva contra Afrín, las milicias kurdas prometieron convertir esta localidad siria en un “cementerio de soldados turcos” en caso de que fuera atacada.

“Aunque estas declaraciones altisonantes aún están lejos de verse cumplidas, que pueda haber una tendencia que sea muy preocupante para Erdogan es evidente. Cada kilómetro que avanzan las tropas turcas dentro de Afrín requiere de una mayor concentración de fuerzas y puede provocar mayores pérdidas de equipamiento militar y efectivos”, recalcan los autores del informe.
© REUTERS/ Rodi Said

De acuerdo con la agencia, en los próximos días las tropas turcas necesitarán alcanzar un punto de inflexión. De no hacerlo, Turquía corre el riesgo de quedarse empantanada en los combates con los kurdos, a la vez que experimentará más presión de distintas fuerzas externas. Otra cuestión que queda por resolver es cómo Turquía podrá alcanzar este punto de inflexión y a qué precio.”Los turcos poco a poco se quedan atascados en Afrín y eso les preocupa. Por esta razón se puede esperar que para el 20 de febrero —fecha en que se cumplirá un mes desde el inicio de la operación— los comandantes turcos incrementen sus actividades en el frente de Afrín”, concluyen los autores.


http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/02/18/ha-caido-erdogan-en-la-trampa-kurda-notable-resistencia-de-los-combatientes-de-las-ypg/

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