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18 marzo 2019

Internacionalista vasco Iñaki Gil de San Vicente: Contra qué tipo de imperialismo se enfrenta Venezuela






Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano, 18 marzo 2019

Iñaki Gil de San Vicente, internacionalista vasco y a la vez periodista y escritor, fue uno de los invitados internacionales en la Asamblea Internacional de los Pueblos realizada hace pocos días en Caracas, Venezuela.

Con él dialogamos con la mira puesta en las continuas agresiones de EE.UU y la Unión Europea contra el gobierno de Nicolás Maduro y el pueblo que lo sostiene.

-¿Cómo ves que el internacionalismo solidario pueda ayudar al proceso venezolano en el momento actual, asediado por tantos enemigos?


-Puede ayudarle como mínimo desde tres perspectivas si realmente se discute a fondo lo que está sucediendo. La primera perspectiva es la de desmontar a nivel internacional, toda la campaña de mentira y de falsedad que está haciendo el imperialismo. Eso no se trata solamente de las noticias falsas, la posverdad, que es una parte del problema, se trata fundamentalmente de un debate político de fondo, porque lo que está realmente en juego aquí es a qué clase de imperialismo estamos abocados.

-¿Cómo es eso, podrías ahondar más en ese concepto?

-Tendríamos que demostrar que el imperialismo de finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI tenía características que ahora se han desbordado y que el actual tiene características que entonces no existían. Entonces, reducirlo todo a un problema de verdad o de mentira si no se toca la evolución socio-económica de fondo queda literalmente en nada o muy poco. Por lo tanto, no se trata de decir que en Venezuela realmente no hay carestía, no se necesita una intervención humanitaria, etc, eso es necesario sí, pero tiene que ser argumentado no solamente en base a la cuestión de los derechos humanos y de la democracia, sino argumentado con un análisis de lo que es el imperialismo actual. Esa es la primer característica, requiere un nivel de debate, un cierto nivel de homogenización, teórico y político de las izquierdas y una visión muy cruda y muy sincera de la perspectiva que se ha abierto. Por lo tanto, se puede apoyar a Venezuela, pero a la vez eso implica un debate entre todas las fuerzas solidarias de izquierda.


El segundo apoyo que se puede hacer a Venezuela, aprovechando esa lucha contra la mentira, la hipocresía y la falsedad, se debe pasar al segundo plano, que es el de los movimientos prácticos de solidaridad con Venezuela. Propuestas prácticas, este es un paso más serio, más importante, que implica acciones directas, no solamente manifestaciones, artículos de prensa, una visión crítica de lo que es el nuevo imperialismo, como funciona y que facetas tiene, sino también acciones prácticas sostenidas, de sabotaje, de boicot y de enfrentamientos. Me refiero a sabotajes y boicot pacíficos a las grandes empresas, a los grandes bancos, a los grandes medios de manipulación política, etc, no limitarnos a una denuncia ética, sino a una presión de masas.

-Es decir, ¿generar un clima de acoso a quienes acosan a Venezuela?

-Hay que aprender del gran fracaso del internacionalismo de la Segunda Internacional que se empezó a debatir sobre la Primer Guerra Mundial y qué se haría precisamente cuando el capitalismo había pasado de la época colonial a la imperialista, y la Segunda Internacional seguía pensando que se vivía en la época colonial. Entonces, todas aquellas apreciaciones de la huelga general de masas, de la huelga europea, que sobre papel estaban muy bonitas, movilizaban centenares de miles de personas en las manifestaciones, sin embargo, tenían el fallo que estaban pensadas desde una fase que se había superado. Ahora estamos en el mismo peligro, hay que pasar no solamente a grandes denuncias éticas o grandes movilizaciones a favor de la verdad,también hay que dar una visión crítica del imperialismo actual.


El tercer punto, es analizando precisamente la incapacidad de la Segunda Internacional para comprender qué había sucedido, y por tanto, para adaptarse a luchar contra la guerra y contra el imperialismo. Aquí viene la tercera cuestión, hablar del imperialismo actual es hablar del colonialismo, del imperialismo en sus evoluciones posteriores y es plantear una estrategia político-militar, la relación entre la estrategia socialista y la estrategia militar, que fue una de las constante de todo el movimiento obrero y campesino. Si analizamos las revueltas de las clases explotadas, siempre, en mayor o menor medida, han tenido una preocupación por la cuestión del poder, incluso desde el comunismo utópico, y sobre todo desde determinado anarquismo. También, desde el primer marxismo, la cuestión estratégica siempre ha tenido un componente político-militar,sobre todo poco antes de la Segunda Guerra Mundial, con el frentepopulismo del VII Congreso, estoy hablando de Europa, y luego, este componente político-militar siguió durante mucho tiempo en el maoísmo y sobre todo en América Latina, por las aportaciones de la Revolución Cubana, del Che Guevara, de las diversas guerrillas urbanas, semiurbanas o de montaña. Ahora se corre el riesgo de que ese componente esencial desaparezca, con esto no estoy diciendo que inmediatamente haya que debatir sobre si es mejor la guerra popular prolongada, la guerra de guerrillas o la insurrección armada, sino que hay que tener en cuenta que la estructura militar del capitalismo ha adquirido ya un peso superlativo. Perder esa perspectiva en estos momentos es suicida, no solamente por la cuestión de cómo detener el asedio imperial aquí mismo en Venezuela, sino por el peso de lo militar dentro del capitalismo. Por eso, en un escrito que lancé inmediatamente cuando se multiplicaron los ataques puse claramente el ejemplo del Socorro Rojo Internacional.

-¿Las brigadas internacionales que papel pueden jugar ahora?

-Para eso es imprescindible entender lo permanente y lo novedoso en el imperialismo. Las Brigadas Internacionales son inseparables del Socorro Rojo y otros aparatos que se fueron creando, incluso antes de la Tercera Internacional, ya en la Primera Internacional había formas de solidaridad muy efectivas de enviar dinero a Alemania o de allí a Estados Unidos, o pedir dinero al Estado francés o a Gran Bretaña.


La ayuda internacional se ha realizado desde siempre y se iba teorizando. Sabemos incluso que en 1871 en la Comuna de París una organización que oficialmente se había disuelto, la Liga de los Comunistas, en la práctica no se disolvió y mantuvo estructuras funcionando muy efectivas que permitieron desde infiltrarse en el Alto Estado Mayor prusiano, sacar los planos de ataque de Thiers a la Comuna de París, hacer llegar esas líneas de ataque de los contrarrevolucionarios a Londres a Marx y Engels y desde allí pasárselas de nuevo a los comuneros con las estructuras clandestinas. Eran tan precisos esos informes que los comuneros no se los creyeron y luego llegó un momento en el cual, cuando atacaron por esos sitios, sale todo el tema de la estructura y la perspectiva político-militar. La Liga Comunista, oficialmente disuelta, mantuvo esa perspectiva, por ejemplo, tenía una capacidad de obtener documentos falsificados para salvar comuneros y sacarlos de París y llevarlos a otros sitios. Luego, de la importancia de esa estructura fue muy consciente Lenin, y ahí hubo un debate entre Rosa de Luxemburgo y Lenin muy fuerte, personalizando, o entre los bolcheviques y mencheviques. Esta perspectiva fue muy interesante también en la primera fase de la socialdemocracia alemana.


Por tanto, estos ejemplos históricos vienen a demostrar que la capacidad de ayuda a un pueblo ha sido global, ha sido en documentos falsificados, en información vital, en armas, en equipos, en alimentos, en redes para sacar huidos y esconderlos. ¿Cómo se aplica todo eso? Las Brigadas Internacionales creadas en 1936 por la Tercera Internacional estaban dentro de toda una perspectiva internacional, dejando de lado las disputas que hubo, de enfrentamiento al fascismo que ya venía impulsada por una dinámica. En 1928 de publicó el famoso libro “La insurrección armada” que permitió muchísimas cuestiones, y a partir de toda esa experiencia se crearon las Brigadas Internacionales. Pero todo eso operaba como una unidad, como diversos frentes, Socorro Rojo permitió salvar a muchos niños y niñas, hizo llegar muchos medicamentos y comida, las Brigadas Internacionales hicieron que prácticamente llegaran de todo el mundo miles de combatientes, desde Estado Unidos, México, Argentina, América Latina, Europa, Australia.

-¿Cómo tendría que ser esa experiencia en el presente?

-Para eso precisamente tendríamos que haber analizado cómo es el imperialismo actual. En un debate que tuvimos en Venezuela, vimos la cuestión de la tecnología militar vital y del cerco tecnológico, y podríamos poner muchos ejemplos sobre como eso ha arruinado la lucha de muchos pueblos. La cuestión de la sanidad con las Brigadas Internacionales era vital, el problema era que se acababa de descubrir o se estaba descubriendo la penicilina, pero ahora la sanidad es vital para cualquier conflicto. La cuestión de la comida, por poner otro ejemplo. La cuestión de la sanidad, tecnología, economía y alimentos que ya estaban antes, pero también otros niveles, como la documentación.


O sea, tenemos que revisar toda la historia de todas las impresionantes lecciones positivas de lucha anticolonial, de lucha antiimperialista. Por ejemplo, es muy importante estudiar la solidaridad internacional que hubo en América Latina con la Revolución Mexicana de 1910-1917, como se compraban armas en América del Norte y se pasaban a las tropas campesinas.


Toda esa experiencia humana se debe aplicar al imperialismo actual. Además, nos debemos acordar de la crítica justísima del Che Guevara como abandonaron a Vietnam, esto es un ejemplo de la importancia de todo eso o los problemas que tuvieron los cubanos en cómo ayudar a Angola, Mozambique, etc, porque no estaban al tanto de cómo era la cultura africana, aunque fue una ayuda decisiva en la derrota del imperialismo en Namibia. Esas lecciones hay que adaptarlas a la actualidad y saber todo eso es la primera consideración. Saber como ha cambiado el imperialismo en estos momentos. La segunda consideración, es que desgraciadamente el grueso de la izquierda occidentalizada tiene que aprender mucho. Obviamente, no hablo del reformismo, de Podemos, del populismo de Laclau y otros por el estilo, que no solamente no entienden nada de esto, sino que giran espectacularmente a apoyar las políticas imperialistas.


Estos dos requisitos son básicos. Aprender lo de la historia y cómo aplicarlo al imperialismo actual, y luego reactivar la estrategia socialista junto con la geopolítica y la geoestrategia militar, en el sentido práctico y en el sentido de enseñar la militancia, como lo enseñaron los bolcheviques. Recomiendo que se lea en estos momentos la circular del Comité Central a la Liga Comunista de 1850, firmados por Marx y Engels, sobre cómo se tienen que repartir armas en los comités obreros para enfrentarse a la burguesía democrática que va a traicionar a los movimientos obreros, y adaptarlo a las condiciones actuales. No solamente se trata de apoyar a Venezuela, que hay que hacerlo ahora mismo, sino preparar este apoyo para Nicaragua, Bolivia, Siria, Irán y todo lo que vendrá después.


http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/03/18/internacionalista-vasco-inaki-gil-de-san-vicente-contra-que-tipo-de-imperialismo-se-enfrenta-venezuela/



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