“Consenso mínimo” en la Cumbre sobre Cambio Climático - Periódico Alternativo

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15 diciembre 2014

“Consenso mínimo” en la Cumbre sobre Cambio Climático


PIA.- La vigésima Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP20) reunida en Lima (Perú), cerró la madrugada del domingo con la firma de un acuerdo-borrador que no resuelve asuntos centrales como la fiscalización de los compromisos de la reducción de emisiones de cada país, el reconocimiento de daños y pérdidas causados por las alteraciones climáticas y los planes inmediatos. Otra vez, la cumbre estuvo marcada por la presión que ejercen las potencias industriales y multinacionales -principales responsables de la crisis climática- para promover supuestas soluciones bajo la llamada “economía verde”.

La madrugada del domingo, los 195 países reunidos durante dos semanas en la capital peruana acordaron el denominado “Llamado de Lima para la Acción Climática”, a partir del cual se comprometen a implementar medidas nacionales para frenar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en vistas a firmar un acuerdo global final el año próximo en la COP21 en París (Francia).

El cierre, previsto para la tarde del viernes, debió extenderse 30 horas por la falta de acuerdo entre las potencias industriales y los países en vías de desarrollo para elaborar el documento final. Pasadas las dos de la madrugada alcanzaron un “consenso mínimo” salvando el encuentro del fracaso. Las organizaciones no gubernamentales participantes de la cumbre, entre ellas Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y Oxfam, calificaron al borrador como “vago y peligrosamente débil”.

El objetivo final era limitar el calentamiento global a un máximo de dos grados Celsius. De acuerdo a los estudios de la ONU para lograr este fin se deben reducir las emisiones de GEI entre 40 y 70 por ciento hacia 2050 y a casi cero hacia final de siglo, para evitar graves consecuencias para la alimentación y el ambiente, como el retroceso de reservas de agua por derretimiento de glaciares, sequías y pérdida de tierras cultivables. Sin embargo, las debilidades del documento alcanzado postergaron las grandes decisiones para la COP21 en París, donde se deberá cerrar el acuerdo global que sustituya el Protocolo de Kioto.

El documento aprobado de 37 páginas, establece que los países deberán presentar sus compromisos nacionales de reducción de las emisiones de GEI antes de octubre próximo, a través de un lenguaje de generalidades. La declaración reitera “la invitación” a las naciones a presentar sus intenciones “de una manera que facilite la claridad, la transparencia y la comprensión”, pero sin precisar mecanismos que verifiquen dichas reducciones. Sólo señala que las partes “pueden incluir” información cuantificable al respecto y no fija compromisos vinculantes para los países.

Asimismo, el texto incluye el concepto de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”, fuertemente impulsado por las naciones de Nuestra América, frente al de compromiso de “todos los países”, promulgado por las grandes potencias como Estados Unidos, Reino Unido y Japón.

El nuevo concepto implica reconocer que los países desarrollados tienen una mayor responsabilidad histórica en el calentamiento global y deben asumir dicha responsabilidad con un mayor aporte financiero y de transferencia de nuevas tecnologías energéticas y de capacidades hacia los países en vías de desarrollo. Pero la declaración no precisa a qué refiere el concepto ni su implicancia para definir acciones concretas. Se señala que hacia 2015 se debe alcanzar un compromiso que “refleje el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas” sin establecer mayores precisiones.

A su vez, el concepto “pérdidas y daños”, clave para los países en vías de desarrollo, se quitó del documento final para ser debatido más adelante. Se trataba de un asunto central dado que hace referencia a los efectos producidos por el calentamiento global en las naciones más vulnerables, a partir del cual los países desarrollados deben asumir su responsabilidad junto al costo de la ayuda.

Por otra parte, se aprobó el aporte de 10 mil millones de dólares para el Fondo Verde para el Clima, creado para asistir a los países en desarrollo a afrontar el cambio climático, aunque no se explicitó cómo se fijarán los compromisos de los países industrializados se comprometieron a aportar para alcanzar el objetivo de 100 mil millones de dólares previsto para 2020.

La cumbre paralela

El fin de semana finalizó la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático que reunió a organizaciones indígenas campesinas y sindicales de todo el mundo bajo el horizonte de cambiar la matriz capitalista de producción y consumo, como único camino para preservar la vida y combatir el hambre y la pobreza.

Al cierre del encuentro, los participantes entregaron sus propuestas a la COP20 luego de haber realizado una semana de actividades en la capital peruana que incluyó una multitudinaria movilización bajo el lema “cambiemos el sistema, no el clima”.

El documento, que sintetiza las demandas de las organizaciones sobre la responsabilidad del actual sistema en el cambio climático, cuestiona al sistema capitalista y a la propia COP 20 por dejarse influenciar por los intereses de los países industrializados y las grandes corporaciones, que tienen una enorme responsabilidad en la emisión de los GEI que calientan el planeta.

Las organizaciones exigen a los gobiernos el respeto a sus territorios, derechos y modos de vida, culturas, y el mundo que habitan. Al respecto, demandan el reconocimiento de la propiedad territorial de las comunidades que tradicionalmente han vivido en sus territorios y cuestionan las falsas soluciones que se presentan para resolver el cambio climático.

“No aceptamos el control externo de los territorios, ni los procesos de negociación e implementación de las falsas soluciones al clima. Los gobiernos deben tener como eje central el respeto de nuestras formas de vida ancestrales y el reconocimiento a nuestra autodeterminación como naciones y pueblos originarios”, demanda el documento.

Entre las llamadas soluciones que presenta la “economía verde”, denuncian: Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), proyectos de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD), transgénicos, agrocombustibles, geoingeniería, megaproyectos hidroeléctricos, centrales nucleares, fractura hidráulica (“fracking”), agricultura climáticamente inteligente.

De igual manera, exigen que se considere las responsabilidades históricas de los países desarrollados y “el reconocimiento y reparación de la deuda histórica y ecológica que tienen con el Sur global”.

También cuestiona el sistema capitalista-patriarcal que sostiene la opresión y control sobre el cuerpo, el trabajo y la vida de las mujeres y que todas las alternativas deben incorporar la perspectiva feminista y promover una relación más justa entre hombres y mujeres.

A su vez, destaca “la incoherencia del gobierno peruano en su calidad de presidente de la COP 20. Por las políticas ambientales, laborales y tributarias adoptadas recientemente a favor de la inversión privada –rebajando estándares y regulaciones que afectan derechos colectivos, ambientales y culturales–”Finalmente, anunciaron que continuaran con su trabajo de fortalecimiento de articular las luchas, “de forma activa y permanente en las múltiples movilizaciones del 2015, con un especial momento de activismo en París, Francia, donde se llevará a cabo la COP 21”.

http://www.noticiaspia.org/consenso-minimo-en-la-cumbre-sobre-cambio-climatico/

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