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25 marzo 2018

A 41 años de su caída en combate: 20 frases de Rodolfo Walsh: dar testimonio en momentos difíciles



foto de apertura: Antonio Marín Segovia





En el aniversario del asesinato y desaparecimiento de Rodolfo Walsh, escritor, periodista y militante, su figura es referente de una comunicación construida desde abajo. Mediante la denuncia, la obsesiva verificación de la información y el compromiso por la verdad, puso sus palabras al servicio de la lucha por la transformación de la sociedad. A 40 años de su muerte en manos de un grupo de tareas de la ESMA, en La Primera Piedra recuperamos sus convicciones e ideas con sus siguientes frases.


“Mientras los ideólogos sueñan, gente más práctica tortura y mata. Y eso es concreto, eso es urgente, eso es de aquí y de ahora”.
(Prólogo para la primera edición de Operación Masacre, julio de 1957)


“No puedo, ni quiero, ni debo renunciar a un sentimiento básico: la indignación ante el atropello, la cobardía y el asesinato”.
(Prólogo para la primera edición de Operación Masacre, julio de 1957)


“Creo, con toda ingenuidad y firmeza, en el derecho de cualquier ciudadano a divulgar la verdad que conoce, por peligrosa que sea”.
(Introducción de la primera edición de Operación Masacre, marzo 1957)


“Entretanto, el jefe de Policía que ordenó esta masacre en particular sigue en su cargo. Eso significa que la lucha contra lo que él representa continúa. Y tengo la firme convicción de que el resultado último de esa lucha influirá durante años en la índole de nuestros sistemas represivos”.
(Introducción de la primera edición de Operación Masacre, marzo 1957)


“Mis colegas periodistas de los grandes diarios podrían tomarse el trabajo que yo me tomé, en vez de copiar lo que les dicta el teniente coronel fusilador”. 
(Introducción de la primera edición de Operación Masacre, marzo 1957)



“Tanto entonces como ahora creo que el periodismo es libre, o es una farsa, sin términos medios”.

(Provisorio epílogo de la primera edición de Operación Masacre, julio 1957)


“Sólo un débil mental puede no desear la paz. Pero la paz no es aceptable a cualquier precio. Y siempre habrá en germen nuevos levantamientos, y nuevas olas de insensata revancha, mientras se mantengan al frente de los organismos represivos del Estado hombres como el actual jefe de Policía de la provincia de Buenos Aires, teniente coronel Desiderio Fernández Suárez”.
(Provisorio epílogo de la primera edición de Operación Masacre, julio 1957)


“Es posible que, al fin, me convierta en un revolucionario. Pero eso tiene un comienzo muy poco noble, casi grosero. Es fácil trazar el proyecto de un arte agitativo, virulento, sin concesiones. Pero es duro llevarlo a cabo. Exige una capacidad de trabajo que todavía no poseo.”
(Papeles personales, 1968)


“Dentro del sistema, no hay justicia. Otros autores vienen trazando una imagen cada vez más afinada de esa oligarquía, dominante frente a los argentinos, y dominada frente al extranjero. Que esa clase esté temperamentalmente inclinada al asesinato es una connotación importante, que deberá tenerse en cuenta cada vez que se encare la lucha contra ella. No para duplicar sus hazañas, sino para no dejarse conmover por las sagradas ideas, los sagrados principios y, en general, las bellas almas de los verdugos”. 
(“Retrato de la oligarquía dominante”, epílogo de la tercera edición de Operación Masacre, 1969)


“Para los diarios, para la policía, para los jueces, esta gente no tiene historia, tiene prontuario; no los conocen los escritores ni los poetas; la justicia y el honor que se les debe no cabe en estas líneas; algún día sin embargo resplandecerá la hermosura de sus hechos, y la de tantos otros, ignorados, perseguidos y rebeldes hasta el fin”.
(“Noticia Preliminar” en ¿Quién mató a Rosendo? 1969)




“El sistema no castiga a sus hombres: los premia. No encarcela a sus verdugos: los mantiene.” 
(¿Quién mató a Rosendo? 1969)


“Esta denuncia ha transcurrido en el mismo silencio en que transcurrió ‘Operación Masacre’. No es la única semejanza. Tanto en un caso como en otro se asesinó cobardemente a trabajadores desarmados (…) En mayor o menor grado estos hombres representaban una vanguardia obrera y revolucionaria. Tanto en un caso como en otro los verdugos fueron hombres que gozaron o compartieron el poder oficial (…) Ese silencio de arriba no me importa demasiado. Tanto en aquella oportunidad como en ésta me dirigí a los lectores de más abajo, a los más desconocidos. Aquello no se olvidó, y esto tampoco se olvidará”.
(¿Quién mató a Rosendo? 1969)


“Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores. La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las cosas”.

(“Cordobazo” en el Periódico de la CGT de los Argentinos, 1969)



“Cadena Informativa es uno de los instrumentos que está creando el pueblo argentino para romper el bloqueo de la información. Cadena Informativa puede ser usted mismo, un instrumento para que usted se libere del terror y libere a otros del terror. Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote al terror. Haga circular está información”
(Cadena informativa, 1976)


“Hoy se cumplen tres meses de la muerte de mi hija, María Victoria, después de un combate con las fuerzas del Ejército (…) En el tiempo transcurrido he reflexionado sobre esa muerte. Me he preguntado si mi hija, si todos los que mueren como ella, tenían otro camino. La respuesta brota desde lo más profundo de mi corazón y quiero que mis amigos la conozcan. Vicki pudo elegir otros caminos que eran distintos sin ser deshonrosos, pero el que eligió era el más justo, el más generoso, el más razonado. Su lúcida muerte es una síntesis de su corta, hermosa vida. No vivió para ella, vivió para otros, y esos otros son millones. Su muerte sí, su muerte fue gloriosamente suya, y en ese orgullo me afirmo y soy quien renace de ella.” 
(Carta a mis Amigos, 29 de diciembre de 1976)



“El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades”.
(Carta abierta de un escritor a la junta militar, 24 de marzo de 1977)


“Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido”.
(Carta abierta de un escritor a la junta militar, 24 de marzo de 1977)


“Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada”.

(Carta abierta de un escritor a la junta militar, 24 de marzo de 1977)


“Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas”.
(Carta abierta de un escritor a la junta militar, 24 de marzo de 1977)


“Sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles”.

(Carta abierta de un escritor a la junta militar, 24 de marzo de 1977)

Rodolfo Walsh: una militancia colectiva y la comunicación como herramienta de transformación


A 40 años de haber sido asesinado por parte del grupo de tareas de la ESMA, la figura de Rodolfo Walsh recorre diversos mitos e incomoda a los sectores más progresistas. En sus últimos años ejerció un periodismo activo y militante, con un fuerte interés en la búsqueda de herramientas de comunicación e inteligencia que sirvan para la modificación de la estructura económica-social imperante, además de formar parte de Montoneros. Su acción, fundamentalmente política, nos sigue interpelando en el presente.


Nacido el 9 de enero de 1927 en Nueva Colonia de Choele-Choel, una ciudad de la provincia de Río Negro que desde 1942 se llama Lamarque, fue escritor literario, periodista y militante revolucionario. Sus primeras producciones literarias estuvieron abocadas a los cuentos policiales, sin embargo, desde su participación más activa como periodista desde aquel “fusilado que vive” que dio origen a Operación Masacre, ubicándose como un primer referente de la no ficción latinoamericana, vivió un proceso de transformación interna que desembocó en su participación en Montoneros y en su militancia revolucionaria.


Escribir para los de abajo

El “autor de novelas policiales para pobres” como lo denominó Osvaldo Bayer, fue un escritor que escapó a los moldes y a las escuelas de escritura de la época, tal como expresa Bayer en el prólogo de Operación Masacre: “Le interesaba ser breve y claro para que lo comprendiese el lector pobre de novelas policiales”. Sus críticos literarios contemporáneos no lo pudieron encasillar. No sólo se dedicó a la ficción sino que el periodismo como oficio comprometido con la verdad comenzó a minar en su cabeza, terminando en transformar su activismo de forma fundamental.


Esa convicción de meterse, mezclarse con la vida de los humildes que sufren, de investigar cada detalle, lo llevó a entender fundamentalmente la dinámica del poder y a comenzar a transitar sus propias contradicciones de escritor “burgués”, como él mismo comenzó a pensarse.

Esa convicción de meterse, mezclarse con la vida de los humildes que sufren, de investigar cada detalle, lo llevó a entender fundamentalmente la dinámica del poder y a comenzar a transitar sus propias contradicciones de escritor “burgués”, como él mismo comenzó a pensarse. “Sus mejores cualidades literarias fueron alma y humanidad”, sentencia Osvaldo Bayer. Quizás sea una forma de representar su coherencia, que le valió una disputa en su interior, para poder comprometerse en el camino de la transformación política y social. En ese camino supo ver, descubrir y poner al desnudo a la sociedad argentina y a la lógica misma en la que se fundamentaba. En ese mismo camino, supo diferenciar a los dirigentes y burócratas, de la militancia obrera de base.


Operación Masacre quebró en dos la visión del periodismo que Rodolfo Walsh tenía, la que creía que tenían sus propios colegas y la de los mecanismos de los aparatos de prensa de los medios de comunicación. Las historias que escribía, los datos que recopilaba en sus investigaciones, los testimonios que replicaba y los entramados que descubría, recorrían toda la ciudad de Buenos Aires en sus bolsillos, sin que nadie quisiera publicar unos mínimos renglones. Ahí, comenzó a entender el ocultamiento y el silencio por el que muchos optaban. Esas historias, las que él que decidió contar, no existen ni existieron jamás en la prensa oficial.

A partir de allí, y con el resto de sus investigaciones plasmadas en los libros El Caso Satanowsky y ¿Quién mató a Rosendo?, tuvo que abandonar casa y trabajo, cambiar su nombre y portar una cédula falsa porque a quienes denunciaba con sus investigaciones era a los mismos sectores de la sociedad que no abandonaron nunca el poder, ni antes ni ahora. Su lema: “El periodismo es libre, o es una farsa”, lo llevaba inscripto como bandera.
El compromiso organizado y militante

Un aspecto que muchos niegan: Rodolfo Walsh militaba en Montoneros y trabajaba en pos de la transformación social. Su enemigo era el poder dominante, a quién denunció con sus investigaciones, y un sistema desigual que sólo otorgaba justicia a sus dueños. Su figura incomoda fundamentalmente al progresismo: era intelectual y militante de una organización guerrillera, quién resistió armado a su propio secuestro y llegó muerto a la ESMA. Esto no encaja en la construcción del periodista comprometido “políticamente correcta”. Es más, su compromiso con la organización era bastante contundente: era oficial segundo en el área de informaciones e inteligencia.


Luego de un profundo proceso interno que terminó volcándolo hacia la necesidad de una revolución, se sumó en Montoneros a los 46 años de edad, tras decepcionarse de un sistema que no ofrecía justicia a los más humildes y de un periodismo que callaba en favor del poder. En la organización se volvió una pata fundamental, política y militarmente estratégica. Sin embargo, nadie como Walsh supo definir y anticipar la gran masacre que vendría después. Al finalizar el año 1976, estaba convencido de la derrota militar de Montoneros y planteó al interior de la organización sus desacuerdos y la necesidad de un repliegue estratégico para evitar el exterminio.

Emitir la información de forma clandestina: romper el cerco informativo

Frente a las coyunturas que se fueron sucediendo en esos años agitados, Rodolfo Walsh se planteó en cada momento los métodos de lucha adecuados para una comunicación que impulse la organización y el combate del pueblo. Dentro de la prensa obrera, dirigió el Semanario de la CGT. También, participó de la agencia cubana Prensa Latina. Luego, con la apertura democrática de 1973, participó en el diario Noticias que, a pesar de pertenecer a Montoneros, apuntaba llegar de forma masiva al pueblo.




Nunca abandonó la insistencia en el rigor respecto de la información, el fomento a la participación popular, la utilización como instrumento de contra información y la necesidad de poner la comunicación en acción. La necesidad de la clandestinidad, en ese contexto, era la causa de llevar adelante medios totalmente artesanales pero que nunca dejaban de ser profundamente profesionales.

A partir de allí, con esta concepción y en el marco del golpe genocida, ideó la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA), y a los seis meses creó la Cadena Informativa y las cartas que llevaban su firma. Nunca abandonó la insistencia en el rigor respecto de la información, el fomento a la participación popular, la utilización como instrumento de contra información y la necesidad de poner la comunicación en acción. La necesidad de la clandestinidad, en ese contexto, era la causa de llevar adelante medios totalmente artesanales pero que nunca dejaban de ser profundamente profesionales.


ANCLA se consumó como una agencia de contrainteligencia que buscaba generar discordia entre las fuerzas armadas en su interior, los grupos económicos y los altos sectores de la iglesia, a través de cables de noticias. Pero la represión lo llevó a concebir un nuevo mecanismo, que debía funcionar en paralelo a la agencia: la Cadena Informativa. La idea era que una única persona pudiera actuar como reproductor y multiplicador de información. Su objetivo primordial era, a través de estas herramientas, aportar información a la organización popular y ejercer una ruptura de la incomunicación que, a su vez, generaba un terror que impedía la constitución de los lazos sociales.
Conocer las luchas de los pueblos

¿Qué hace que un defensor de la Revolución Libertadora se vuelva militante, revolucionario y guerrillero? Una respuesta provisoria podría ser: conocer la vida de los pueblos, entenderlas, vivir sus miserias y la importancia de la transformación social. Experimentar a la clase obrera como militancia de base, lejos de su dirigencia, y más lejos aún de la historia y el periodismo oficial.


A 40 años de ser atacado, asesinado a los 50 años de edad y, posteriormente, desaparecido por un grupo de tareas de la ESMA, en la esquina de San Juan y Entre Ríos, aquel 25 de marzo de 1977, luego de enviar a todas las redacciones del país y repartir clandestinamente la Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar, su historia nos sigue interpelando en el presente.

Walsh durante toda su vida y su carrera recorre un camino de transformación personal. Comienza con la fiel creencia en la justicia y en la posibilidad de realizar denuncias desde una moral individual y burguesa, mediante la búsqueda de la verdad y con el aporte de pruebas. Pero la realidad concreta, que en un primer momento le chocó fuertemente, lo llevó a ser parte de una organización guerrillera por entender la necesidad de formar parte de un proyecto colectivo que modifique las estructuras socioeconómicas del sistema. En todo este camino, sus palabras y discurso periodístico de contrainformación buscaba ser capaz de ser apropiado por las clases y grupos populares para que puedan utilizarlo como herramienta hacia la emancipación.


A 40 años de ser atacado, asesinado a los 50 años de edad y, posteriormente, desaparecido por un grupo de tareas de la ESMA, en la esquina de San Juan y Entre Ríos, aquel 25 de marzo de 1977, luego de enviar a todas las redacciones del país y repartir clandestinamente la Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar, su historia nos sigue interpelando en el presente. Su figura nos permite profundizar en la forma de entender la comunicación y la militancia, pero también su propio recorrido interno hasta llegar a creer en los procesos colectivos de cambio social es un ejemplo para sacudir la individual pasividad de la sociedad y, sobre todo, como herramienta para luchar contra el poder que sigue oprimiendo.

 http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/03/25/argentina-a-41-anos-de-su-caida-en-combate-20-frases-de-rodolfo-walsh-dar-testimonio-en-momentos-dificiles/

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