
Resumen Latinoamericano, 02 de julio de 2022
Por Rosana Cesaroni
La afirmación corresponde al presidente de SUTE-CHILE Luis Yáñez Saavedra, maestro de Buin al sur de Santiago, capital de Chile.
El SUTE (Sindicato único de los trabajadores de la educación) nace en al año 70 para reivindicar la Escuela Nacional Unificada, un proyecto educativo integral para Chile para la nueva escuela. Luego de elegido presidente Salvador Allende, su ministro de educación fue un dirigente de SUTE, por afinidad política e ideológica con Unidad Popular.
El Golpe de Estado que derrocó a Allende, llevó al SUTE a la ilegalidad a través de un bando militar del 18 de septiembre de 1973. La dictadura de Pinochet creó un nuevo organismo para los educadores chilenos en 1974, el Colegio de Profesores, donde se aglutinaron los cercanos al régimen, bajo el alero de la DINA (Dirección Nacional de Inteligencia) y del Ministerio de Defensa. Los profesores de izquierda fueron perseguidos y detenidos. Alrededor de 103 compañeras/os continúan desaparecidos.

Las construcciones políticas de base son lentas para la mayoría de nuestros países que, dentro del capitalismo y golpeados por dictaduras que han intentado destruir la organización de la clase obrera, sin lograrlo, alcanzan conquistas que se pueden ver luego de muchos años de lucha y resistencia, tal es el caso de SUTE-CHILE.
Fue recién en 2004 que pudieron reorganizar al SUTE y en 2014 lanzaron la nueva propuesta como SUTE-CHILE, en homenaje a Matías Catrileo joven universitario de origen mapuche asesinado por carabineros en 2008. Han logrado representación desde el norte hasta Puerto Aysen en el sur del país, con delegaciones en las principales ciudades y también en pequeños pueblos.
Con orgullo militante Yáñez dice “Ninguno de los trabajadores que somos dirigentes hemos dejado las escuelas, hemos mantenidos nuestras funciones en los centros educativos. Aquí la burocracia sindical queda eliminada, ninguno de los dirigentes vivimos de los socios, sino que vivimos de nuestra fuerza de trabajo”.
Desde una posición humanista y de abrazo a las clases populares, en SUTE-CHILE “Nosotros hablamos de condiciones de enseñanza y no de condiciones laborales, porque para nosotros las condiciones de enseñanza ponen en el centro a nuestros niños” afirma Yáñez como parte fundante de la lucha sindical.
La Revuelta de octubre de 2019 fue la respuesta a 30 años de pseudodemocracia de la Concertación, gobernando con las mismas lógicas del gobierno militar. En este sentido Yáñez menciona que “Hoy Chile sigue siendo un laboratorio que Trump elogió, diciendo que en Chile todo es vendido al mercado, la salud, la educación, los servicios pasaron a ser parte de la mercancía. El estallido durante el gobierno de Piñera, un hombre cercano al mundo empresarial y a las ideas del fascismo de la dictadura, pero todavía Chile sigue amarrado al empresariado y al poder militar. No es fácil para la clase política instalar un proyecto político. Muchos trabajadores salimos a votar por Boric para que no saliera Katz y que un engendro del nazismo estuviera gobernando Chile. En la oscuridad y en las sombras está el poder de los militares y la ultraderecha”.
A pocas horas de la presentación del documento definitivo para la nueva constitución de Chile elaborado por la Convención Constituyente, los convencionales representantes de SUTE-CHILE se opusieron a los artículos que dañan los intereses de sectores populares, como la Libertad de Enseñanza que permite la continuidad de la privatización, se autoriza abrir escuelas privadas, mientras que el SUTE-CHILE reclama que la educación vuelva al Estado.
Yáñez defiende la Revuelta de 2019 para analizar la coyuntura actual, reconoce que una de las grandes debilidades que tuvo la revuelta de 2019 es que este pueblo no estaba organizado «parimos la rabia» dice, pero sin organización, «salimos a la calle para manifestarnos con un costo muy alto, muchos compañeros asesinados» recuerda.
En octubre de 2019 se reclamaba Asamblea Constituyente que finalmente resultó en una Convención Constituyente, considerada por algunos una estrategia engañosa para el Pueblo que no está organizado. Debieron estar todos los dirigentes sociales a lo largo del país, pero se vuelven a elegir dirigentes de los partidos políticos.
«Había que seguir porque no nos podíamos quedar con la Constitución de Pinochet.Nada en este país se ha conseguido sin estar en la calle. El pueblo tiene que salir nuevamente para instalar lo que se pedía el 18 de octubre de 2019. La lucha continúa y los conceptos por los cuales se está peleando se seguirán peleando”.
Luis Yáñez Saavedra, presidente de SUTE-CHILE
Desde SUTE-CHILE han presentado un programa completo para la educación, discutido largamente por todos los sectores que integran este colectivo sindical. Se trata del libro “47 Tesis para la educación de los Pueblos” descarga gratuita en http://www.sutechile Contiene el pensamiento del sindicato y de muchos sectores con los que vienen trabajando, estudiantes secundarios, padres y convencionales entre otros.
Asegura Yáñez que “Junto con los pueblos originarios, la educación tiene que responder a los niños haitianos, peruanos, a todos los que han llegado a nuestro país. La escuela social unificada propone principios como el derecho a la educación permanente, con un Ministerio de Educación Estatal Público que garantice una educación gratuita y digna”.

Los estudiantes secundarios que fueron el motor del levantamiento del 18 de octubre de 2019 bajo el slogan “No son 30 pesos son 30 años” son parte de SUTE-CHILE que contribuye a la formación política de esos movimientos estudiantiles. A través de la Corriente Estudiantil Proletaria tienen presencia en los centros de estudiantes de varias escuelas en diferentes ciudades. Trabajan también con la ACES, Asamblea de Centros de Estudiantes Secundarios “que despertaron a todo un pueblo” reflexiona Yáñez.
Crítico de la injerencia del Imperialismo estadounidense, Yáñez está convencido que el modelo de educación chileno está presente en muchos países de Nuestra América. El problema es de larga data y para resolverlo hace falta la Unidad de nuestros pueblos porque “Mientras sigamos luchando en forma separada, no vamos a resolver el problema del imperialismo»
«La mirada de Bolívar sigue tan actual como lo planteó Chávez y Fidel el problema de EE.UU. es un problema de toda América latina”.
Luis Yáñez Saavedra, presidente SUTE-CHILE
Sobre el final, el compañero Luis Yañez evoca que “En 1970 cuando se inicia el proyecto del SUTE, nosotros defendíamos la felicidad como lo más importante para nuestro pueblo. Esa confianza la estamos construyendo nuevamente. Dijo Marcos, que ellos eran la alegre rebeldía. Nosotros, somos la semilla para instalar la felicidad en nuestro país para nuestros chiquillos. A no perder la esperanza. Como diría el Che: Hasta la felicidad siempre… Venceremos”.
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